La manera más directa de integrar aplicaciones consiste en programar interacciones "punto a punto" entre las distintas aplicaciones que interactúan (direct connection pattern). No obstante, este planteamiento presenta serias limitaciones, y se vuelve totalmente inmanejable, cuando el número de interacciones alcanza un cierto volumen, lo cual se debe a que:

  • La lógica de integración que necesitan las aplicaciones (e.g. selección de un protocolo de transporte, de un formato de datos, de un proveedor de servicio) es generalmente compleja, debido a la enorme heterogeneidad de las mismas. Así por ejemplo, es habitual que se necesite mediar entre protocolos de transporte distintos, convertir entre formatos de datos dispares y conciliar patrones de interacción diversos (e.g. conectar un sistema síncrono con otro asíncrono).
  • No se reaprovecha la lógica de integración, por lo que cada aplicación tiene que implementar y gestionar por completo la lógica que necesita para interactuar con todas las aplicaciones con las que se integra. Como resultado, se produce una "explosión de conexiones" que imposibilita la gestión corporativa de los sistemas resultantes de la integración (e.g. establecer un criterio uniforme para nombrar los servicios, para enrutar los mensajes, etc).

Parece claro, pues, que conviene disponer de una infraestructura que permita minimizar la lógica de integración que es necesario incorporar a las aplicaciones, al proporcionar un conjunto de capacidades básicas en las que dicha lógica se pueda apoyar. Aunque no esté vinculado necesariamente al modelo SOA, el Enterprise Service Bus (ESB) está emergiendo como el concepto que aglutina y engloba todas las capacidades de esta infraestrutura. Así pues, un Enterprise Service Bus es un software distribuido que proporciona una infraestructura para integrar aplicaciones y, en particular, para integrarlas según el modelo de SOA. Esta infraestuctura consiste fundamentalmente en un servicio de mensajería al que se puede acceder por medio de diferentes protocolos de transporte (e.g. HTTP, JMS, FTP, SMTP), que permite configurar lógica de enrutamiento compleja, que soporta múltiples patrones de interacción (petición-respuesta, publicación-suscripción, notificación de eventos, etc) que permite transformar el formato de los mensajes y que virtualiza la ubicación de los servicios.

esb soi es small

En definitiva, un ESB elimina las conexiones directas (punto a punto) entre proveedores y consumidores, al imponer que dichas conexiones se tengan que realizar siempre a través del bus. Lejos de ser un problema, la intermediación del ESB desacopla aún más a los consumidores de los proveedores y, en consecuencia, aumenta "el valor" (la utilidad) de los servicios.

Por lo tanto, conectar TrustedX a un ESB (Figura 1) significa potenciar su funcionalidad hasta extremos prácticamente ilimitados, ya que hace posible que se pueda acceder a sus servicios casi de cualquier forma imaginable (e.g. utilizando protocolos que no sean web, siguiendo patrones de interacción asíncronos, reaprovechando interfaces de servicio que sean distintas de las que tiene TrustedX y a las que las aplicaciones ya están acopladas).

Utilizamos cookies para mejorar nuestro sitio web y su experiencia al usarlo. Las cookies utilizadas para el funcionamiento esencial de este sitio ya se han establecido. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos y cómo eliminarlas, ver nuestra Política de Privacidad.Acepto las cookies de este sitio